Abandonar al intermediario
“La manera que tienes de mirar las cosas depende de ti, no de las cosas. A menos que llegues a un punto en el que abandones la mente que interpreta, y mires directamente, mires lo inmediato, la mente es tu mediador. Te hace ver las cosas distorsionadas, te hace ver las cosas mezcladas con interpretaciones. No se ven puras.Por tanto, la única forma de lograr la verdad consiste en aprender cómo tener una visión de lo inmediato, cómo cortar la colaboración de la mente…Esta actividad de la mente es el problema, porque la mente únicamente puede crear sueños. Pero la mente puede crear sueños hermosos y tú te puedes quedar muy excitado. Debido a tu excitación el sueño empieza a parecer real. Si estás demasiado excitado, entonces te intoxicas, entonces no estás en tus cabales. Entonces todo lo que ves es sólo tu proyección. Y hay tantos mundos como hay mentes, porque cada mente vive en su propio mundo.MétodoTrata de no poner la mente en las cosas pequeñas. Miras una flor; simplemente mírala. No digas: ‘hermosa!’, ‘fea!’. No digas nada!. No generes palabras, no verbalices. Mira simplemente. La mente se sentirá incómoda, molesta. A la mente le gustaría decir algo. Tú le dices simplemente a la mente: ‘quédate en silencio!. Déjame ver. Sólo voy a mirar’Al comienzo será difícil, pero empieza con cosas en las que no estés muy involucrado. Será muy difícil ver a tu esposa sin generar palabras. Estás muy involucrado, muy atado emocionalmente…enojado o enamorado, pero muy involucrado.Mira las cosas que son neutrales: una roca, una flor, un árbol, el sol cuando amanece, un pájaro volando, una nube moviéndose en el firmamento. Mira simplemente las cosas con las que no estás muy involucrado, con las que puedes mantener un desapego, con las que puedes permanecer indiferente. Empieza con las cosas neutrales y sólo entonces pasa a situaciones más cargadas emocionalmente.Entre más dejes la mente a un lado, mayor luz te llegará, porque cuando no hay sueños, se abren las puertas y el firmamento te alcanza. Te empiezas a llenar más y más con la verdad y te llenas cada vez menos de ensueño."
Osho: Hsin Hsin Ming
martes, 27 de noviembre de 2007
lunes, 18 de junio de 2007
jueves, 3 de mayo de 2007
" En todos hay algo que los demás necesitan,algo que puede salvarte y salvar a otros.Por eso mi corazón está abierto, sin llave.Para que tomes de él lo que te sirva,para que él pueda recibir lo que le hace falta.Si no fuera por vos ...¡ Qué poca cosa, qué poquitita cosa sería mi corazón ".
" CORAZÓN SIN LLAVE "
DE POLDY BIRD.
" CORAZÓN SIN LLAVE "
DE POLDY BIRD.
miércoles, 2 de mayo de 2007
Epoca de Cambios
Hay veces que nos suceden cosas que nos dejan tambaleantes, como si la tierra estuviera sacudiéndose bajo nuestros pies. Nuestro sentido de seguridad está siendo retado, y la tendencia natural es tratar de aferrarnos a lo que tenemos. Pero éste terremoto interior es tanto necesario como tremendamente importante. Si lo permitimos, uno emerge de los escombros más fuertes y más disponible para nuevas experiencias. Hay que tratar de observar éstas crisis con desapego, casi como si estuviera sucediéndole a otra persona. Decir si al proceso, y encontrarnos con él a medio trayecto. Después del fuego, la tierra se reabastece. Después de la tormenta, el aire es claro. Después de la fría noche, el sol siempre sale, ilumina y calienta.
La Rosa de Rilke El poeta alemán Rilke vivió un tiempo en Paría. En su trayecto a la universidad, todos los días, pasaba junto a una amiga francesa, por una calle muy frecuentada. En una esquina de esta calle, estaba siempre una mujer que pedía limosna a los transeúntes. La mujer se sentaba siempre en el mismo lugar, inmóvil como una estatua, con la mano extendida y los ojos fijos en el piso.
Rilke nunca le daba nada... mientras que su compañera solía darle alguna moneda. Un día, la joven francesa, asombrada, le preguntó al poeta: ¿por qué nunca le das nada a esta pobrecilla? Le tendríamos que regalar algo a su corazón, no solo a sus manos, respondió el poeta. Al día siguiente, Rilke llegó con una espléndida rosa, la puso en la mano de la mujer y se disponía a continuar el camino.
Entonces sucedió algo inesperado... la mujer alzó su vista, miró al poeta, se levantó como pudo del piso, tomo su mano y la besó... luego se fue, estrechando la rosa contra su cuerpo.
Durante una semana nadie la volvió a ver. Pero ocho días después, la mendigo apareció de nuevo sentada en la misma esquina, silenciosa e inmóvil como siempre. -"¿De qué habrá vivido todos estos días que no recibió nada?"-preguntó la joven francesa. -"De la rosa"- respondió el poeta
Rilke nunca le daba nada... mientras que su compañera solía darle alguna moneda. Un día, la joven francesa, asombrada, le preguntó al poeta: ¿por qué nunca le das nada a esta pobrecilla? Le tendríamos que regalar algo a su corazón, no solo a sus manos, respondió el poeta. Al día siguiente, Rilke llegó con una espléndida rosa, la puso en la mano de la mujer y se disponía a continuar el camino.
Entonces sucedió algo inesperado... la mujer alzó su vista, miró al poeta, se levantó como pudo del piso, tomo su mano y la besó... luego se fue, estrechando la rosa contra su cuerpo.
Durante una semana nadie la volvió a ver. Pero ocho días después, la mendigo apareció de nuevo sentada en la misma esquina, silenciosa e inmóvil como siempre. -"¿De qué habrá vivido todos estos días que no recibió nada?"-preguntó la joven francesa. -"De la rosa"- respondió el poeta
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